sábado, 8 de diciembre de 2012

Despidiendo a 7mo


El viernes los alumnos de 6º grado junto a las maestras, prepararon una despedida especial a los egresados de 7º y nos acompañó Ana, la profe de Inglés.


La despedida comenzó preparando el salón comedor por parte de los chicos de sexto, mientras que los de 7º estaban "encerrados en la terraza" para que no descubrieran la sorpresa.

Bajaron y los recibimos con aplausos y abrazos. Se sentaron mezclados a merendar. 














Luego Ani trajo LA MÚSICA , d
estacamos a la Disc Jockey Silvia GENIA! y empezamos a jugar... 





 El baile de la silla: que ganó Ludmila de 6º





Siguió el baile de la escoba, el huevo podrido y por último la revancha del baile de la silla que ganó Tomás de 7º.







Finalizamos con la torta que les obsequió el colegio y festejamos entre todos el cierre de una etapa más.


Dedicada a los Egresados 2012

Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices
por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino.
Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar,
mas otras apenas vemos entre un paso y otro.

Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza una de ellas.
El primero que nace del brote es nuestro papá y nuestra mamá,
que nos muestra lo que es la vida.
Después vienen los hermanos,
con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros.
Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.

Mas el destino nos presenta a otras personas,
las cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino.
A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón.
Son sinceros, son verdaderos.
Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz.

El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas,
algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones.
Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca,
alimentando nuestra raíz con alegría.
Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.

Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad.
Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única.
Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.

Habrá los que se llevarán mucho,
pero no habrán de los que no nos dejarán nada.
Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida
y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.

Simplemente deseo, después de este tiempo compartido, ser una de esas hojas. Porque, estén seguros, que sus hijos lo serán en el árbol de mi vida. Gracias por permitirme ser parte de sus vidas.

Con profundo cariño…

Seño Andrea

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